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Google Green: La gran G es sostenible (parte 1)

Publicado por Victor Fernández el jueves, 21 de junio de 2012 0 comentarios
En alguna ocasión he comentado con mis amigos que Google se parece cada vez más a Skynet (el ordenador central que trata de exterminar a los humanos en Terminator) o a Matrix. En ambas películas el futuro es desolador, no queda ni un árbol, ni una brizna de hierba, ni tan siquiera se puede ver el cielo. Tanta máquina y tanto robot origina un consumo energético que esquilma los recursos del planeta y, en el caso de Matrix, los humanos somos cultivados en granjas y usados como fuente de energía.

Puede que Google acabe dominando el mundo, pero no acabará con el medio ambiente gracias a las políticas sostenibles que aplica desde hace años. Al uso de energías renovables, el reciclado y la optimización de sus edificios hemos de sumar un “espíritu verde” que impregna todas sus aplicaciones.
Los de Montain View reciben al visitante de Google Green con el siguiente mensaje:
para ofrecerte todos nuestros servicios durante un mes, nuestros servidores gastan menos energía que una bombilla encendida durante 3 horas.
Los datacenters de Google.
Se conoce como datacenter (o cpd como acrónimo de centro de procesamiento de datos) a las instalaciones destinadas a albergar los recursos necesarios para el procesamiento de información. Estos recursos son básicamente servidores, routers, switchs y todo el resto de equipamientos que permiten a una determinada empresa almacenar y trabajar los datos propios y de sus clientes.
Para muchas empresas no existe el negocio sin esos datos. No poder acceder a ellos acarrea retrasos y perder los datos sería la ruina. Por tanto a los equipos que comentábamos antes hay que añadir servidores duplicados, sistemas de copias de seguridad y sistemas de alimentación ininterrumpida (SAI) que protejan nuestros equipos de posibles problemas con la red eléctrica.
Cualquier dispositivo electrónico genera calor y a partir de determinada temperatura los circuitos empiezan a fallar. Esto implica que cualquier centro de datos (por pequeño que sea) necesita un sistema de aire acondicionado que asegure una determinada temperatura ambiente que evite el deterioro de nuestros equipos. Estos equipos auxiliares suelen tener un consumo energético mayor que los servidores de datos.
Para tratar de optimizar el rendimiento de la planta existe una unidad de medida que relaciona el consumo energético total de la instalación con el consumo exclusivo de los equipos dedicados a la gestión de la información. El cociente de ambos valores se denomina PUE (Power usage effectiveness) y es la métrica más estandarizada para el análisis energético de los centros de datos. 
Google tiene datacenters repartidos por todo el mundo. En concreto el datacenter de The Dalles en Oregon, tiene un consumo estimado de hasta 103 megawatts (equivalente a una ciudad de entre 350 y 400 habitantes). Se calcula que, los de Mountain View, sólo en sus centros de procesamiento de datos, podrían tener el mismo consumo energetico que un país pequeño.

Datacenter The Dalles, Oregon.
Para sostener energéticamente su propia infraestructura Google trata de reducir su consumo y mejorar su PUE, vigilando y optimizando  los siguientes puntos:

Gestión del flujo de aire. 
Mediante modelos térmicos se detectan los puntos calientes y se diseña la circulación del aire por sus instalaciones. Para manejar ese aire se colocan láminas de metal y cortinas de plástico que impiden que el aire frío y el caliente se mezclen generando así corrientes óptimas.

Control exacto de la temperatura. 
Los equipos tienen una temperatura de funcionamiento correcta. Es peligroso sobrepasar esa temperatura, pero es un desperdicio energético mantenerla por debajo de ese nivel. Según Google:
 recomendando a nuestros empleados que vistan pantalones cortos, evitamos el uso intensivo del aire acondicionado en nuestras plantas de servidores.
Uso de fuentes de refrigeración gratuitas. 
La idea que se esconde bajo el “free cooling” es  aprovechar del medio ambiente natural para la eliminación del calor. Utilizar el aire frío exterior, disipar el calor evaporando agua o creando depósitos térmicos ayuda a reducir el coste energético de aires acondicionados y sistemas de refrigeración.
Quizá el mejor exponente del free cooling sea el datancenter que Google tiene en Hamina (Finlandia). La gran G ha transformado una antigua fábrica de papel en un centro de procesamiento de datos que emplea agua del mar Báltico para refrigerar sus servidores. El agua se bombea al interior de la planta y circula por ella absorbiendo el calor de la instalación. Una vez que se ha calentado, se envia a un edificio anexo al datacenter donde el agua recupera su temperatura antes de ser devuelta al mar, causando así el menor impacto ecológico posible. El el siguiente vídeo podemos dar un paseo por este datacenter.

Optimización de la distribución energética.
Google calcula que un tercio de la energía eléctrica que consume un servidor se desperdicia antes de llegar a los componentes de computación. Para disminuir esa pérdida se emplean fuentes de alimentación de alta eficiencia, se minimiza la cantidad de veces en las que la energía se convierte de un tipo de corriente eléctrica a otra y se intenta mantener el origen de la energía lo más cerca posible de los puntos de consumo. Con estas buenas prácticas Google cifra la pérdida de energía en un 15%, menos de la mitad de lo que se pierde con un servidor convencional

Green power.
Google apuesta desde hace años por el uso y la investigación en energias renoavables. Intenta comprar energía limpia directamente a granjas eólicas o solares cercanas a sus instalaciones. La compra directa implica la eliminación de intermediarios abarantando así el coste del megawatio.

Pero la gran G no es un mero consumidor, también apuesta decididamente por la investigación. Veamos algunos ejemplos.

En 2007 decidieron cubir totalmente sus instalaciones en Mountain View con paneles solares creando así la mayor instalación solar empresarial del mundo. Actualmente el proyecto se encuentra completado en un 90% y genera la electricidad suficiente para abastecer al 30% de los edificios que cobija. “Salvo que llueva ininterrumpidamente durante dos años” la instalación estará amortizada en 2013.
Oficinas de Google en Mountain View, California.
Google invirtió (un 37.5% del capital inicial) en el Atlantic Wind Connection. Este ambicioso proyecto pretende crear una autopista del viento que se extienda durante 350 millas frente a las costas de Virginia a New Jersey. Las turbinas instaladas generarían 6000 megawatios capaces de abastecer a 1.9 millones de hogares. Las especiales características de la zona, permiten una instalación barata de los aerogeneradores debido a la “poca” profundidad de las aguas y a la proximidad a la costa que facilita llevar la energía a las centrales en tierra. Aún así la distancia es suficiente para que no sean visibles desde la costa. 

En 2011 google invirtió 169 millones en una planta de energía solar ubicada en el desierto de Mojave (California). Se calcula que generará 329 megawatios de energía limpia, el equivalente a retirar 90.000 vehículos de las calles durante los 25 años de vida de la planta. Esta planta contará con una torre solar de casi 140 metros de alto (173,000 heliostatos) que estará terminada para el 2013.

No todo van a ser triunfos. Una de las primeras ideas de Google parece estar parada. En 2008 Google registro patentes relacionadas con la creación de datacenters instalados en barcos. Energía procedente de las olas, refrigeración por agua de mar y capacidad de desplazarse a aguas internacionales. Las que lo lo estan son inversiones como como una planta de bioetanol en Brasil, o en la firma estadounidense Nanosolar que trabaja en paneles solares con un grosor ínfimo. 

Dinero muy verde
Google apuesta por el medio ambiente de una manera global. Ser sus propios suministradores les hace autosuficientes y además les hace ganar dinero a través de su propio ahorro y de la explotación de las patentes logradas con sus programas de investigación. Demostrando así que cuando se invierte en serio las nuevas alternativas energéticas son una realidad rentable.

El espíritu sostenible no termina aquí. Sus oficinas, sus vehículos e incluso sus aplicaciones están plagadas de detalles que nos animan a ser Grenners. Lo veremos en el próximo artículo.


Actualización 19/10/2012: Google ha publicado una galería de imágenes de sus datacenters. No os la podeis perder, es espectacular. Ir a la galería. 
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